8 marzo, 2017

Máximo rendimiento

Estamos en un mundo en permanente cambio. La cultura, los negocios, nuevos paradigmas nos someten a continuos cambios de variables en lo personal y en lo profesional.

La incertidumbre para predecir el futuro, el riesgo de las decisiones (no sirve hacer lo de siempre) y escenarios cambiantes que no podemos predecir obligan a los profesionales y a las organizaciones, a buscar seguridad y adaptarse.

Prepararse y estar abiertos para incorporar nuevas estrategias, competencias, visiones. Adaptarse al cliente y transformarse a nivel individual y sistémico, son algo más que una necesidad , son un valor.

Trabajamos con las personas , para identificar y alcanzar los objetivos que, como situación ideal, quiere conseguir el cliente (coacheé).

Trabajar objetivos específicos para desarrollar el liderazgo de un profesional ó directivo.

Potenciar habilidades profesionales mediante la generación de nuevos hábitos.

Mejorar las fortalezas y áreas de mejora detectadas en una evaluación de feedback.

Puesta en marcha e implementación de una nueva visión profesional.

Mejorar competencias específicas según el rol desempeñado por el profesional (comunicación, orientación a las personas, orientación al cliente, etc.)

Mejorar las relaciones con otras personas (responsables, colaboradores, etc.)

 

Con los equipos, en la identificación de unos objetivos o necesidades planteadas por el responsable del equipo (cliente).

Mejorar la comunicación efectiva entre sus miembros.

Desarrollar las competencias de un equipo.Mejorar su desempeño.

Alinear al equipo hacia una visión común mediante un plan consensuado.

Manejar la relaciones y abordar los conflictos en la organización, entre departamentos y con el entorno, como señales de cambio y oportunidades de mejora.

Aumentar el rendimiento y los resultados de un equipo.

Reforzar la positividad creando las condiciones para una productividad sostenible.

Alinear al equipo hacia una nueva visión estratégica.